Actualizada 24/03/2017

Saga de Frédéric Poison de Víctor M. Mirete

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lunes, 19 de septiembre de 2016

En auto a través de los continentes (1927-1929) de Clärenore Stinnes

Sinopsis:

En junio de 1929 regresaba a Berlín Clärenore Stinnes, la primera mujer en dar la vuelta al mundo en automóvil. Tras dos años de una aventura sin precedentes, había recorrido el planeta a bordo de un Adler y acompañada del camarógrafo y fotógrafo Carl-Axel Söderström. Lo hizo sin GPS, aire acondicionado, amortiguación, dirección asistida, ni ninguno de los adelantos de hoy, seguida de un vehículo de escolta con dos mecánicos, suministros y herramientas. El libro escrito por Clärenore Im durch Auto zwei Welten narrando aquella hazaña, fue un éxito de ventas. El público quedó conmocionado con las situaciones que tuvieron que afrontar.


Opinión:

Clärenore Stinnes nació el 21 de enero de 1901 y era hija del propietario de una importante fabrica de automóviles. Nada más empezar nos encontramos con un breve relato que nos traslada a su infancia y nos muestra un poco cuales eran sus inquietudes.

“Hasta donde yo puedo recordar, siempre sentí una profunda atracción por la aventura. Por más que mi madre intentara despertar en mí la tendencia a las actividades que se consideraban propias de la mujer, yo demostraba siempre otras aficiones. Recuerdo que cada vez que me pedía que la ayudara a coser o a zurcir medias, escapaba con toda la velocidad que me permitían mis cortas piernas".

A través de esos pequeños apuntes, de esos breves recuerdos, iremos conociendo cómo transcurrió su juventud y posteriormente, aunque de puntillas, los sucesos que más marcarían su vida.

“Aquellos fueron tiempos duros. Ni siquiera al terminar la guerra se dejó sentir algún alivio, porque, al haberla perdido, debíamos dedicar todos nuestros esfuerzos al cumplimiento de los compromisos contraídos y al pago de las reparaciones".

Según profundizamos en la historia parece que el género donde se cataloga esta especie de biografía se distorsiona ante nuestros ojos.
Siempre digo que los géneros o las clasificaciones literarias son algo subjetivo, incluso sin importancia y aquí tenéis la muestra, ya que el contenido de ésta estaría más cerca de una novela de aventuras que del relato de un viaje o de una proeza.


Clärenore Stinnes, fue la primera mujer en dar la vuelta al mundo en automóvil, de carácter indomito, ella misma buscó la fuente para financiar el viaje, ya que sus hermanos, herederos de las empresas familiares, se negaron a sufragar los gastos que conllevaba la aventura.
El viaje estuvo cargado de penalidades, soportaron 53º bajo cero en Siberia frente a los 54º a la sombra de camino a Bagdad, fueron perseguidos por saqueadores de caminos, amenazados por perros salvajes, lucharon contra el barro y contra lagos helados que se resquebrajaban a su paso, y aun así, en ningún momento pasó por su cabeza abandonar la hazaña ni su constante sonrisa.

Cualquiera hoy en día podría dar la vuelta al mundo en coche, pero hay que situarnos en el momento, totalmente alejados de las comodidades que hoy nos acompañan y que parecen habituales en un vehículo.
Clärenore Stinnes lo hizo sin GPS, aire acondicionado, amortiguación, ni dirección asistida.


La encargada de hacernos la narración de todo el viaje es lógicamente nuestra joven heroína, pero llegando al capítulo 20, esta estructura cambia ligera y momentáneamente. En este capítulo se incluye el diario de viaje de Söderström, el fotógrafo sueco y fiel compañero que la acompañará a lo largo de esta aventura. Como digo es un momento puntual que abarca desde el día 1 de agosto al 14.

La lectura se hace muy amena y sorprende el dinamismo de la narración. A pesar de que Clärenor introduce bastantes descripciones, su relato es directo, cuenta lo imprescindible sin demorarse en exceso ni sacar demasiada punta a los acontecimientos. Los capítulos son cortos y en el título de cada uno de ellos, vemos señalados los sucesos más relevantes que encontraremos en su interior.

La parte final de toda esta epopeya, el trayecto por E.E.U.U y Canada, es quizás la más ligera, indudablemente también era la que entrañaba menores riesgos al transitar por carreteras bien asfaltadas, en ese momento, como digo llegando al final de la aventura, es cuando únicamente se permitieron disfrutar del camino sin ningún peligro acechante.


Considero que es una lectura bastante interesante, ya que la diferencia que he encontrado con otras obras de este tipo, es que Clärenore se mezclaba con las gentes con las que se cruzaba, nos ofrece pequeños relatos sobre la forma de vida de los lugareños, acepta y agradece lo poco que puedan ofrecerles, dejando de lado el clasismo tan innato en otras aventureras de su época.



jueves, 23 de junio de 2016

Lady Warren: de Argelia a Túnez en moto de Lady Warren

Sinopsis:

Casi cien años después de que Lady Warren realizara su famoso viaje por el norte de África, Ediciones Casiopea traduce al español esta obra clásica publicada en 1922 con el título: Through Algeria & Tunisia On A Motor-Bicycle.
Esta aventurera inglesa realizó en 1921 un viaje sin precedentes acompañada de un joven. Mientras él conducía una motocicleta, ella ocupó espacio en el sidecar, donde iban alojados también el equipaje y las provisiones. En total 1700 millas de una aventura única que hará volar al lector en el tiempo y en el espacio.
Lady Warren encarna el espíritu aventurero que caracterizó a algunos viajeros de las primeras décadas del siglo XX. Fue una mujer adelantada a su tiempo y una transgresora ajena a los convencionalismos.

Opinión:

Introducción...

De Argelia a Túnez en moto, es una obra escrita en 1922, que vio la luz bajo el título de Through Algeria and Tunisia on a Motor-bicycle.
Ahora ediciones Casiopea, casi cien años después, nos ofrece la posibilidad de acercarnos a este clásico de la literatura viajera traduciéndola al español.

Nos encontramos ante la crónica de un viaje, fruto del diario que iba redactando Lady Warren a lo largo de esta aventura.
Tenemos entre manos un pequeño relato de 154 páginas, donde se relatan las andanzas de esa mujer de principios del siglo XX.
Todas las obras de esta editorial, se caracterizan por tener como protagonistas a mujeres, y en este caso en particular, Lady Warren no solo demostrará ser una adelantada a su tiempo, sino que también ajena a las reglas sociales que marcaban la vida de las mujeres.

“La primavera está comenzando a florecer y el día tiene una belleza particular. El cielo, azul intenso, da la bienvenida a la blancura de pequeñas nubes que, en una guerra perdida, se desvanecen rápidamente empujadas por el viento.

Las historias reales no pueden ser perfectas...
Ya sabéis que las historias cuando son reales se alejan mucho de ser perfectas, por lo tanto, voy a indicaros lo que he ido encontrando a lo largo de la lectura.

El comienzo es prometedor.
La narración aparece sembrada de vívidas y coloristas descripciones, como podéis observar en el fragmento que he escogido, pero también y aprovechando la alusión a las nubes, el ritmo y el tono narrativo emprenden su propia guerra contra el medio y al final pierden la batalla.
Ambos sufren demasiados altibajos a lo largo del texto, algo que por otra parte puede resultar totalmente comprensible.
El comienzo de todo viaje está cargado de agitación y de buenos propósitos, pero no nos engañemos, se trata de una aventura; un viaje de 1700 millas en un espacio limitado, el sidecar, soportando temperaturas extremas, las inclemencias del tiempo, averías, carreteras en mal estado y lugares para pernoctar que se alejan de lo que conocemos como comodidad.
Supongo que estaréis conmigo, que eso agota hasta el más fino sentido del humor, en este caso inglés, del que hace gala en momentos puntuales la autora.
Y es que no nos encontramos ante unas vacaciones programadas al uso, es un viaje donde día a día se programan las etapas que se recorrerán, es lógico que las floridas descripciones terminen convirtiéndose en una narración de tono algo más pesimista.
Aun así, hay que decir, que este diario es una curiosidad muy recomendable para los amantes de los viajes y de las aventuras.

También he echado en falta un fijo en las novelas de viajes, las referencias culturales.
Aunque aparecen citadas, lo hacen de forma muy breve. Pocas descripciones, en general, sobre las gentes con las que se cruzan y pernoctan.
Parecen meras anotaciones, tomadas al azar y con prisa, quizás pensando en desarrollarlas con posterioridad, y es que las experiencias demasiado intensas cuesta digerirlas en el momento, es difícil sacar una conclusión justa si se hace de forma apresurada... y pasado el tiempo, esos detalles pueden perder importancia y aparecer ante nosotros carentes de valor.

Los protagonistas...
Uno de los datos curiosos de este relato, es que Lady Warren, aunque protagonista total en apariencia, no viaja completamente sola.
Su compañero de aventura es el piloto del sidecar y aquí viene la curiosidad; en el diario cuando es necesario referirse inevitablemente a él, aparece citado solo con una sencilla P, quizás para evitar que este personaje alcanzase mayor protagonismo para los lectores.

Tampoco llegamos a conocer en profundidad a Lady Warren.
Sabemos o intuimos poco de ella; es fuerte de carácter y valiente, pero poco más.
Ese detalle aunque nimio, la aleja del lector, que ve pasar las páginas rápidamente sin llegar a empatizar demasiado con ella.
La vemos como alguien lejano que va desapareciendo entre la bruma.

Anteriormente, si recordáis, había mencionado que es la protagonista total, en apariencia, ahora me toca aclarar esa definición. Y es que en esta historia, el protagonista no es de carne y hueso, es un personaje inanimado con una influencia absoluta sobre el argumento.
Me estoy refiriendo a la aventura, al viaje en sí.
Lady Warren pasa a ser un personaje efímero y secundario en esta historia, quizás ella lo quería así, deseaba dejarnos únicamente su legado, el relato de su aventura y ser lo que realmente fue, solamente una espectadora más.
Puede que ese también sea el motivo, por el que después desapareció sin dejar rastro, o al menos, rastro escrito.
Por eso creo, que no hay que restarle mérito a esta aventura de principios de siglo. Ella llegó a sitios donde muy pocos lo habían hecho, y si entre ese grupo selecto y minoritario, contamos las que fueron mujeres, este viaje podría convertirse en único.
He dejado para el final lo más importante, para que veáis el gran merito, el valor del precioso legado escrito que nos dejaron estos aventureros y las grandes dificultades a las que se veían sometidos.
En esta crónica ha sido imposible incluir imágenes, tan solo se conserva la fotografía que ilustra la portada.
El motivo, es que la bolsa que contenía los negativos se perdió en el viaje de regreso...

“Sentada, compartiendo una porción de paisaje en movimiento a bordo del asfixiante trenecito que nos conduce de vuelta a Biskra, llego a la conclusión de que el desierto pierde todo su encanto cuando se mira desde la ventanilla de un tren".



miércoles, 1 de abril de 2015

Viajeras de Leyenda de Pilar Tejera

Sinopsis:

"Las mujeres comienzan a ser una plaga en los viajes y las exploraciones difícil de combatir", escribió un periodista de The Times cuando, en diciembre de 1892 Isabela Bird se convirtió en la primera mujer admitida como miembro de la Real Sociedad Geográfica de Londres. Esta obra recoge una sorprendente colección de aventuras protagonizadas en el siglo XIX por aquellas viajeras que sabían mucho de relámpagos en las noches de tormenta y nada de los viajes relámpago. Viajes tormentosos a lomos de mula o en tísicos barcos vapor, donde un descuido repentino conducía a menudo a una muerte rápida y segura. Mujeres que recorrieron el globo a solas y muchas veces sin dinero, que vivieron sus mejores experiencias durante su ambulante vida.
Mujeres que hicieron uso de su ingenio y sobrevivieron a la soledad, a las fieras y a la enfermedad, imprimiendo un aire de "realismo mágico" al siglo de las grandes exploraciones con su peculiar sintaxis.
Sus aventuras transcurren en las arenas del desierto árabe, en las junglas de África, en las frías estepas de Rusia, en la remota India, en el sureste asiático o en el lejano oriente.
Pilar Tejera ha dedicado quince años a estudiar la vida de las grandes damas del pasado, para ofrecernos un retrato del siglo XIX a través de estas sorprendentes protagonistas que nos conducen de la mano, a través de aventuras que resultan increíbles.

Opinión:

¿Una lady exploradora? ¿Un viajero con faldas? La sola idea resulta una trivialidad demasiado ilusoria. Dejémoslas en casa cuidando de los niños o remendando nuestras viejas camisas. Ellas no deben, no pueden ser geógrafas.

"To the Royal Geographic Society", en la revista satírica Punch, 10 de junio de 1893


En el sigo XIX el hombre victoriano resolvió dos enigmas ancestrales: la mujer y el negro.Desde hacía mucho había intuido que ambos eran inferiores, pero ahora tenía el apoyo de la ciencia para emitir un veredicto definitivo.
Robert D. Pearce: Mary Kingsley, Light at the heart of darkness, 1990

Con comentarios ofensivos de este tipo, tuvieron que convivir a diario las mujeres protagonistas de este libro. Se atrevieron a recorrer el mundo en contra de las opiniones de la sociedad victoriana, que estaba caracterizada por una moralidad profundamente conservadora.
Con su forma de ver la vida, su arrojo y su valor, no solo callaron a los que los emitieron, también demostraron muchas más cosas. Tenían el mismo aguante que un hombre, eran igual de inteligentes, aunque en ocasiones más resolutivas, observadora, diplomáticas y efectivas. También demostraron que eran capaces de llevar una familia, escribir libros, recoger insectos, pintar, fotografiar y entablar contacto con pueblos que hasta ese momento, habían evitado relacionarse con el hombre blanco.
Mujeres que recorrían el mundo estimuladas por el afán de nuevos descubrimientos o por la sensación de vivir aventuras.

Las historias que aparecen en este libro, están narradas de forma magistral de la mano de Pilar Tejera. Haciendo un uso excelente del lenguaje, nos ofrece al tiempo, una obra didáctica y muy amena. Como ella indica al comienzo:

Lo único que mata a una buena historia de viajes es la falta de imaginación. Pues sin imaginación no hay viaje posible. Y este tipo de historias son una invitación a soñar y a viajar.

Cada una de las mini biografías que hace de estas valientes exploradoras, están plagadas de descripciones que ayudan al lector a ver lo mismo que contemplaron esas trotamundos decimonónicas.
Todas las historias comienzan con un prólogo de presentación de cada una de ellas y para complementar estas narraciones, Pilar, ha introducido pequeños fragmentos o párrafos extraídos de los libros de viajes, diarios y biografías que ellas escribieron en su tiempo.

Estas aventureras, pese a lo que podríamos pensar y al concepto general que existe sobre el comportamiento de las féminas de la época, supieron adaptarse al medio en el que se hallaban. Comían lo que encontraban o bien con suerte, lo que la hospitalidad de las gentes del lugar les proporcionaban.
Dormían donde podían, unas veces bajo las estrellas y otras, en chamizos compartidos, pero el mayor logro en conjunto de todas ellas, fue superar el velo de intolerancia que cada una arrastraba.
Se convirtieron en viajeras, llegando a los lugares más recónditos del mundo. Viajes que por desgracia no siempre culminaron bien.

Como es lógico, en un libro que comprende la vida de tantas mujeres dispares, algunas pueden resultarnos más interesantes que otras. Las gestas de todas fueron admirables pero hay que admitir, que algunas de estas expedicionarias estaban cargadas de bastantes excentricidades.
Sin desmerecer al resto, quiero hacer una mención especial para algunas de estas aventureras.
Florence Baker, Mary Kingsley, Margaret Fountaine, Mary Livingstone, Lady Jane Digby y Sophia Raffles. Estas sin dudarlo, son las que más me han impactado.
También, entre éstas, hay que destacar la narración que Pilar hace de Margaret Fountaine.
Pilar Tejera en esta historia, hace uso del recurso del flash-black. Altera la secuencia cronológica, nos sitúa en 1978 con lo que será la apertura del testamento de Margaret, casi cuarenta años después de su muerte y a continuación traslada la acción al pasado, es decir al comienzo.

Para ir terminando debo añadir, que otra cosa de agradecer en este libro, es la inclusión en las páginas centrales de un pequeño álbum fotográfico. De esta forma, podemos hacernos una idea, de como era el aspecto de estas viajeras de leyenda. Os aviso que alguna os sorprenderá...

Por último os presento a la mujer todoterreno que ha escrito esta obra.
Pilar Tejera es historiadora, egiptóloga, directora y creadora de la editorial Casiopea y del portal Mujeres Viajeras.

Desde aquí le agradezco de nuevo el envío de su magnífica novela.

Me gusta pensar que las historias vividas por gente hace tiempo no se extinguen, sino que se perpetúan al ser leídas.
Pilar Tejera

martes, 3 de febrero de 2015

Tierra de Marta Sarramián

Sinopsis:

Una isla habitada únicamente por un  hombre, aislada desde hace veintisiete años, tres amigos que recalan en la arena, una amistad que crece, un sueño compartido y una aventura insospechada que nace en el mismo momento en que vuelven a pisar Tierra. Los tres se embarcan en una hazaña en la que se ven atrapados en una trama de poder, ambición y corrupción al ayudar a su amigo isleño, a vender su isla. Una historia deliciosa que se rasga cuando el dinero entra en acción.
Marta Sarramián, que ya obtuvo un gran éxito con su primera novela: "Lo que aprendí de un vagabundo" y su segunda novela "A contracorriente", nos sorprende una vez más con esta obra basada en hechos reales que contiene todos los ingredientes para atrapar al lector desde las primera páginas.

Opinión:

Todo comienzo tiene un final

Quedaría precioso en esta reseña decir, que la prosa de la que hace gala Marta Sarramián es exquisita, cosa que es cierto, pero sinceramente ese halago es innecesario.
Cuando una obra esconde una historia real, bella y sencilla como esta, los adornos sobran. Es preferible sumergirse en su lectura y paladearla al mismo tiempo que la disfrutamos al cien por cien.
Lo que si puedo afirmar con total rotundidad, es que la narrativa de esta autora es completamente hipnótica, sencilla pero directa, y embellecida con unas descripciones que logran atraparnos desde la primera frase.
Supongo que a vuestras manos habrán llegado en algún momento libros narrados sin ninguna emoción.
¿Que ocurre con esos libros?
Sencillamente que cuando se narra sin pasión, no se logra conmover al lector y éste no se siente involucrado.
Aquí sucede todo lo contrario. Es una narración escrita con emoción, sinceridad y sencillez que se unen formando un TODO indivisible y se transmite al lector de la misma forma.
Con tan solo leer el prólogo ya intuimos que lo relatado en estas páginas será emotivo.

Chebo, uno de los protagonistas de esta historia, quiso vender su isla y nosotros quisimos ayudarle. Fracasamos en el intento, dándonos cuenta de que haciéndolo le estábamos lanzando a las garras del león, a los dientes del lobo hambriento y feroz que es en lo que se convierte el hombre cuando ambiciona dinero y poder. Le empujamos a la oscura sociedad de la avaricia.

Nos equivocamos, y yo, personalmente puedo decir que aprendí del error cometido. Nos dieron una lección tan apasionante como dura en su esencia y en su acción. 

La historia comienza con un viaje. 

Marta Sarramián nos emociona con sus palabras, nos abre su corazón arrastrándonos a acompañarla en este viaje. 
Compartiremos sus experiencias, las tristezas y amarguras al mismo tiempo que aprenderemos a disfrutar de los pequeños detalles. Esos insignificantes, instantes de felicidad que suelen pasar casi desapercibidos en nuestro día a día. Esos momentos, a los que no damos ninguna importancia... Aprenderemos a disfrutar pero también a agradecer aunque no nos iremos sin sentir un pequeño pellizco en el corazón. 

A través de esta narración tendremos conocimiento de varias historias.
La principal, que podríamos situar en un pasado reciente y otras que afectan directamente al pasado de la protagonista.
En ambas, conoceremos a muchos personajes, todos reales, pero que Marta por respeto a su identidad ha preferido cambiarles el nombre. Veremos la angustia que crece en el alma de nuestros personajes, la lucha tanto interna con los sentimientos como externa contra el egoísmo existente y tan anclado en nuestra sociedad. 

La edición en papel de Ediciones Casiopea, me ha llamado mucho la atención.
Cuidada, de un tamaño idóneo para manejarlo y las páginas de un blanco puro, junto con el tamaño de fuente elegida, convierten la lectura en un cómo y delicioso paseo. Con tal solo abrirlo el lector se ve invitado a leer, se siente a gusto pasando las hojas.

Una historia que esconde grandes enseñanzas y narrada por alguien que lo ha vivido en primera persona, pero sobre todo, narrado desde el corazón.


domingo, 18 de diciembre de 2011

Atrapados en el hielo de Caroline Alexander


Sinopsis:

Con las impactantes fotografías de Frank Hurley. En 1914 el famoso explorador Ernest Shackleton y una tripulación de 27 hombres partieron hacia el Atlántico sur con la intención de realizar el primer viaje a pie por la Antártida. Después de abrirse camino por un mar helado, y cuando sólo quedaban sesenta kilómetros para llegar a su destino, el Endurance quedó atrapado en los hielos y la tripulación abandonada a su suerte. La terrible experiencia duró más de veinte meses antes del rescate final y fue un milagro que sobrevivieran. El texto y las sorprendentes fotografías de Frank Hurley, recrean la impresionante belleza del océano Austral, la terrible destrucción del Endurance y la heroica lucha diaria de la tripulación para sobrevivir.


Opinión:

Para empezar quiero dejar claro desde el principio que este libro no es una maravilla.
Básicamente teje la historia a través de los diarios de abordo.

La autora no ha sabido sacar nada extraordinario de esos diarios ni tampoco aportar nada, salvo su forma de narrar que resulta demasiado monótona.
Al principio inunda la narración con las presentaciones de los tripulantes, en vez de ir haciéndolo de forma gradual.
Por lo que la historia se vuelve pesada, sus descripciones resultan demasiado extensas por no decir soporíferas.

Coincido con algunos lectores con los que he tenido oportunidad de intercambiar opiniones sobre este libro, en que lo único que ayuda o empuja a seguir leyendo y no abandonar, es saber que nos encontramos ante un hecho real.

Los encargados de salvar la historia son dos:
La fotografía y los protagonistas.

Las fotografías que acompañan la narración son excelentes.
Sin ellas el libro no sería lo mismo.
Hablan por sí solas y sobre todo ayudan a comprenden el sufrimiento por el que debieron pasar los tripulantes del Endurance.

Los protagonistas... dignos de admirar, estaban hechos de otra pasta, aguantar tanto tiempo con las ropas mojadas, con frío extremo..., meterse en esas barcas aún a riesgo de volcar...
Sobrevivir durante tantos meses sólo puede catalogarse de hazaña.
Un triste viaje que lamentablemente estuvo plagado de problemas desde el comienzo.

Creo que sobrevivieron gracias a la entereza, al optimismo, a la perseverancia, incluso por qué no decir que podría deberse al tan mencionado orgullo Inglés.
Aunque hay algo que no podemos menospreciar ni olvidar, las buenas dotes de mando de Shackleton.

Al final me alegro de no haber abandonado esta lectura.